Tener varias sociedades no significa tener un grupo bien estructurado
Una empresa familiar puede tener cinco sociedades y no disponer realmente de una estructura de grupo diseñada.
O puede tener tres sociedades perfectamente organizadas alrededor de una lógica empresarial común.
El número de sociedades no determina la calidad de la estructura. La coherencia entre ellas, sí.
Cuando el grupo se construye poco a poco
Es una situación habitual.
La primera sociedad desarrolla la actividad principal. Años después se constituye otra para una nueva actividad. Los inmuebles se adquieren desde una tercera. Los socios realizan personalmente alguna inversión. Posteriormente aparece una nueva oportunidad empresarial y se crea otra compañía.
Ninguna decisión tiene por qué ser incorrecta.
Pero el resultado puede ser una estructura que nadie habría diseñado así si hubiera podido contemplar desde el principio la realidad empresarial actual.
Las preguntas que permiten analizar una estructura
Una revisión debería permitir responder, entre otras, a cuestiones como estas:
¿Dónde deben estar las participaciones de las distintas sociedades?
¿Tiene sentido que determinadas participaciones continúen perteneciendo directamente a personas físicas?
¿Están adecuadamente separadas las actividades empresariales y los riesgos?
¿Dónde se encuentran los activos inmobiliarios y demás patrimonio relevante?
¿Cómo circulan los recursos financieros dentro del grupo?
¿Desde qué sociedad deberían acometerse futuras inversiones?
¿Está preparada la estructura para incorporar nuevos socios o transmitir una determinada actividad?
¿Es coherente con una futura sucesión de la empresa familiar?
Son preguntas societarias, fiscales, patrimoniales y empresariales al mismo tiempo.
La función de una sociedad holding
En determinados grupos, una sociedad holding puede constituir una pieza importante de esa organización.
Puede permitir centralizar participaciones, ordenar la propiedad del grupo, facilitar determinadas inversiones y desinversiones y proporcionar una estructura más adecuada para su crecimiento o continuidad.
Pero constituir una holding no es un objetivo en sí mismo.
Debe existir una razón empresarial para hacerlo y su diseño debe responder a las características concretas del grupo.
Una estructura debe permitir hacer cosas
Una buena estructura no debería valorarse únicamente por cómo queda representada en un organigrama.
Debe ser útil.
Debe facilitar decisiones empresariales, permitir separar adecuadamente actividades y riesgos, ordenar las inversiones, favorecer una gestión coherente del grupo y estar preparada para afrontar cambios futuros.
Por eso, antes de realizar una reestructuración, en MJ&A analizamos dos fotografías:
la estructura actual y la estructura objetivo.
Y entre ambas determinamos qué operaciones son necesarias, cuáles pueden acogerse al régimen fiscal correspondiente y qué razones empresariales justifican el cambio.
No se trata de tener más sociedades. Se trata de tener la estructura adecuada.
Pulsa aquí para descargar Dossier
En MJ&A somos asesores fiscales y contables con oficinas en Alcoy.
#Holding #FEAC #EmpresaFamiliar #ReestructuraciónEmpresarial
RAFAEL MOYA JOVER
CEO Y ABOGADO




Deja un comentario